Artículo Enviado por: pcobo el Lunes, 5 de Noviembre
de 2001 - y publicado en la web de información independiente
sobre seguridad y libertades en Internet www.kriptopolis.com
(30/07/2002)
Los web bug son imágenes, normalmente
transparentes, de 1x1 pixels (el pixel es la unidad más pequeña en la
que puede descomponerse una imagen) que pasan desapercibidas para el
usuario pero que pueden enviar información ´relevante´ a terceros.
Realmente, se trata de dispositivos de vigilancia ocultos en páginas
web. Como si de cookies se tratase, pueden ser usados para rastrear
nuestros movimientos a través del web. Por el contrario, son difíciles
de localizar a simple vista.
También pueden ser utilizados para la elaboración de estadísticas de
visitas en un determinado sitio web. Estas estadísticas están basadas
en el número de descargas de una determinada imagen (transparente,
claro) asociadas a un código identificativo del web.
Efectos de los web bugs
La primera conclusión es que estamos ante un nuevo agujero de
seguridad en nuestros ordenadores. Los web bugs, implementados ya
por muchas compañías suponen una intrusión en nuestra intimidad: están
recogiendo datos sobre el usuario sin que éste lo autorice.
Estos datos (información personal, de nuestra empresa...) podrán ser
usados luego por los servidores de terceras compañías -algunas
generadoras de SPAM (es decir, mensajes de correo no solicitados)- para
recopilar información sobre las conductas y costumbres de los usuarios.
Por ejemplo, en un elevado número de los sitios web analizados figura
un enlace a la empresa de publicidad Doubleclick (www.doubleclick.net).
Esta empresa se encarga de la gestión de anuncios y banners
publicitarios en webs de todo el mundo.
El caso es que, dado que últimamente cada vez se utiliza más el
formato HTML en los mensajes de correo electrónico (para mejorar la
presentación), la publicidad a través del e-mail o muchas listas de
correo o noticias puede convertirse en un potencial usuario de esta
tecnología.
Por tanto, estamos ante una cuestión que no se ciñe exclusivamente a
la acción de navegar por unos u otros sitios (donde, en teoría, se
podría decir que cada uno sabe dónde se mete), si no que el problema
lo tenemos con hacer algo tan habitual como leer el correo electrónico.
La información que pueden obtener web bugs ocultos en los
mensajes puede ser registrada por los servidores de compañías que
pueden ser informadas de cuándo, cómo y con qué frecuencia leemos sus
anuncios, añadir una dirección de correo válida y actualizada a su
base de datos. Si a todo esto le añadimos que el remitente también
puede obtener otros datos (como la dirección IP, el tipo de navegador y
sistema operativo que utilizamos, los sitios web que visitamos...) a
través de las clásicas cookies nos encontramos ante la certeza
de que nuestra intimidad está en grave peligro de extinción.
Notas:
No todas las imágenes invisibles que podemos encontrar en una
determinada página tienen porqué ser web bugs. A menudo, imágenes
transparentes de 1 pixel son utilizadas por diseñadores web para
alinear tablas redimensionándolas según las necesidades.
La razón de este uso es que con una sobrecarga mínima en el tamaño de
la página (al fin y al cabo, estamos hablando de una imagen de 1 pixel
que no ocupa más de 50 bytes y que se va repitiendo a lo largo de la página)
conseguimos adecuar el tamaño de las celdas a nuestras necesidades con
la inclusión y posterior redimensionamiento de una imagen transparente.
También, como decíamos al principio, debemos recordar que estas imágenes
pueden servir para la elaboración de estadísticas de visitas de un
sitio web.
Qué hacer
Realmente no se puede dar una receta mágica para protegernos de
intromisiones en nuestra intimidad y otros peligros de la red (como los
virus).
Sí que hay una serie de buenas costumbres
que conviene no olvidar:
-
Tener cuidado con los datos sensibles que
manejamos (y desde qué lugares de la red lo hacemos).
-
No pregonar nuestras direcciones personales de
correo electrónico a los cuatro vientos. Puede ser interesante
tener varias direcciones para incluir unas u otras en los distintos
registros según la importancia que tengan y el uso que les vayamos
a dar (es decir, no es lo mismo utilizar una dirección de correo
para el registro en un banco online que para una web de subastas o
una página de sorteos). Y cuando enviemos mensajes a varios
destinatarios no está de más incluir todas las direcciones en el
campo oculto, para evitar así propagarlas innecesariamente.
-
Cambiar periódicamente la contraseña de los
servicios a los que estemos suscritos (especialmente si se trata de
servicios financieros !!)
-
Eliminar periódicamente los ficheros temporales
de internet.
Particularmente conviene borrar las cookies que no nos sean
imprescindibles.
-
Instalar algún antivirus (y mantenerlo
actualizado, claro) en nuestro ordenador.
-
Instalar alguna herramienta del tipo Bugnosis
para el análisis de los contenidos web. A continuación analizamos
brevemente el funcionamiento de esta herramienta.
-
Desconfiar de los mensajes de correo electrónico
no solicitados o con remitentes desconocidos. Así mismo, sospechar
de cualquier ejecutable adjunto a un mensaje.
Más información y otros sitios interesantes